Descubre La Aceitera de la Abuela, una almazara ecológica de Titulcia (Madrid) donde vivir una experiencia de oleoturismo entre olivares, historia y gastronomía a solo 40 minutos de Madrid.
Oleoturismo cerca de Madrid: así conocimos La Aceitera de la Abuela
Cuando pensamos en una escapada desde Madrid solemos imaginar bodegas, pueblos bonitos o rutas de senderismo. Sin embargo, existe otra forma de descubrir el mundo rural que cada vez gana más protagonismo: el oleoturismo.
A tan solo 40 minutos de Madrid, en el pequeño municipio de Titulcia, encontramos un lugar donde tradición, patrimonio y gastronomía se unen para contar una historia familiar que comenzó hace más de un siglo.
El pasado mes de mayo, Marta y yo visitamos La Aceitera de la Abuela para conocer el proyecto de primera mano y descubrir por qué se ha convertido en una de las experiencias de oleoturismo más interesantes de la comarca de Las Vegas y La Alcarria Madrileña.
Una almazara con mucha historia
Nada más llegar nos sorprendió el edificio. La Aceitera de la Abuela se encuentra en el antiguo molino de harinas del pueblo, uno de los pocos edificios que permanecieron en pie tras la Guerra Civil Española.
Aunque hoy alberga una moderna almazara ecológica, todavía conserva el carácter histórico que hace que la visita tenga un encanto especial. Nos llamó la atención cómo conviven las instalaciones actuales con la historia del edificio. Todo está perfectamente integrado y transmite la sensación de estar entrando en una empresa familiar donde cada rincón tiene algo que contar..

Paseando entre olivares ecológicos
La primera parada fue uno de los olivares cercanos a la almazara. Allí descubrimos que producir un buen aceite de oliva virgen extra ecológico empieza mucho antes de la cosecha.
Durante el paseo, Pedro Andrés nos explicó algunas de las labores que realizan a lo largo del año para cuidar los olivos. En ese momento estaban desbrozando, eliminando la vegetación que crece entre los árboles para facilitar el acceso, realizar las tareas de mantenimiento y conseguir que el agua llegue mejor a las raíces.
Mientras caminábamos entre los olivos también aprendimos que la naturaleza forma parte del día a día de la finca. Incluso vimos varios conejos, unos visitantes habituales que, aunque parezcan inofensivos, pueden llegar a dañar los olivos más jóvenes.
Nos gustó especialmente conocer que toda la producción sigue criterios de agricultura ecológica, respetando los ritmos del campo y apostando por técnicas sostenibles.

Del olivo al aceite
Después regresamos a la almazara para conocer el recorrido que realiza la aceituna hasta convertirse en AOVE. Pedro Andrés nos fue enseñando cada una de las fases del proceso y explicando cómo pequeños detalles durante la elaboración influyen en la calidad final del aceite.
Uno de los momentos que más disfrutamos fue sentarnos a conversar con Pedro sobre el origen de La Aceitera de la Abuela. Descubrimos que el nombre de la empresa es un homenaje a Doña Patrocinio Ruiz, la primera propietaria de la finca sobre la que hoy se levanta la almazara.
Desde entonces, cuatro generaciones de la misma familia han mantenido vivo un legado basado en el trabajo, la innovación y el respeto por la tierra. Hoy ese legado continúa con la elaboración de aceite de oliva virgen extra ecológico y con experiencias que permiten descubrir todo lo que hay detrás de una botella de aceite.
Mucho más que aceite
Antes de marcharnos pasamos por la tienda de la almazara. Además de sus diferentes variedades de aceite, encontramos otros productos elaborados por productores locales. Uno de los que más nos sorprendió fueron unos bombones de chocolate elaborados con aceite de oliva, una combinación tan curiosa como deliciosa.
Es uno de esos pequeños detalles que hacen que la visita no termine cuando sales de la almazara.
Nuestra recomendación: combina la visita con Colmenar de Oreja, como las experiencias de oleoturismo suelen realizarse los sábados por la mañana, creemos que merece la pena aprovechar el día para seguir descubriendo la comarca.
Una escapada tranquila, diferente y muy cerca de Madrid. Cada vez buscamos más planes que nos permitan desconectar sin recorrer cientos de kilómetros. Y precisamente eso es lo que encontramos en La Aceitera de la Abuela: una historia familiar, un producto excepcional y personas que dedican su vida a cuidar el territorio.